El verano. Qué decir. Sonroja las mejillas.
Y con eso, y un cucurucho de crema catalana, ya soy feliz.
Las olas, la brisa marina, la sal en la piel,
las rocas, los peces de colores.
Los encuentros con amigos,
desconocidos, o contigo.
Da igual, todo es perfecto.
Echar de menos son tan sólo palabras.
Como las que me dices antes de caer rendida a tus pies.
Eres adorable.
Pero aún más a la luz de la luna,
con una botella de alcohol por las venas,
y disimulando que no me amas.
El verano se ha llevado lo mejor de nosotros.
Pero Otoño ya está al caer...
He vuelto. Y esta vez para quedarme.