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jueves, febrero 28, 2013

martes, octubre 18, 2011

I hope to learn as time goes by.

Los corazones rotos no se vuelven a cerrar, por mucho que insistas. La diferencia es que yo puedo respirar hondo y mirar a otro lado cuando nos cruzamos, y tú no.

Ya sólo me quedan tus recuerdos. Y como bien dijo Jack Johnson; 
You look so pretty sleeping next to me. O al menos, eso parecía antes.


miércoles, junio 22, 2011

12.- Gracioso...

Cada persona tiene un sabor distinto. Y yo los recuerdo por olores.
Hoy sólo voy a sonreír si me rajáis de oreja a oreja.

domingo, junio 12, 2011

Me persiguen mil bocas, y tan sólo tengo fijación por una.

Olores, sabores, risas, voces, frases, miradas, gestos. Recuerdos

Recordar, y sonreír. Por mucho daño que te haga luego hacerlo. Y no solo con los dientes, con el alma, con la piel, con los ojos, o con las comisuras. También con la nariz y las orejas. Con todo tu ser. Con todo lo que tu materia conforma.

Aunque luego se te anude la garganta, dejes de sentir tus dedos, y empieces a llorar. Aunque sientas que no tienes pulmones, que te ahogas, y grites de oquedad.

Al fin y al cabo, tarde o temprano vuelves a abrir los ojos y vuelves a pasar de todo. Como siempre. Sin que tu vida vuelva a estropearse. Nada puede estropearse tanto de nuevo...

La vida está llena de cambios. Y yo me quedo aquí, parada, mientras el mundo gira.

jueves, mayo 05, 2011

Hemoglobina.

Me gusta escribir porque cada vez que lo hago te recuerdo. Llámame tonta, pero es así. Cuando lo hago vuelvo a recordar tus comisuras, tus labios, tus manos... y vuelvo a recrear esa falsa sensación de vuelo. Ese hormigueo entre los dedos de las manos y de los pies. Ese escalofrío por la espalda hasta llegar al cuello. Ese tic nervioso tan peculiar de mis piernas cuando me rozabas detrás de las orejas... Me enervas los pensamientos. Me colapsas. Y no sabes de qué forma.

Quiero que conduzcas con mi mano cogida de nuevo, haciendo que yo meta cada marcha. Quiero que apoyes tus manos en mis rodillas. Que me beses en cada semáforo y le hagas una mueca a los de al lado. Que me grites que me amas con la música a todo volumen solo para mosquearme. Que me abraces fuerte. Fuerte. Fuerte. Fuerte. Fuerte. Que bajes la ventanilla, le digas algo a alguna tía, la subas de nuevo, me mires, y me digas con una sonrisa; 'No te lo creas'. Joder, cuánto te echo de menos.


¿Por qué no estás cuando más te necesito?

viernes, abril 29, 2011

Y es que sin ti, mi alma vuela.

Hoy no hace frío, ni calor. El viento es suave. Y mi pelo se mueve con cada brisa tapándome la cara... Estoy sola, otra vez. Unos escasos trozos de papel y un bolígrafo son mi única compañía.

Debería estar estudiando, lo sé. Mi conciencia siempre se ocupa de recordármelo una y otra vez. Pero ahora no es el momento.

De repente, un hormigueo me recorre la espalda. Me imagino que es tu aliento. Pero no es más que un insecto que intenta apoderarse de mi cuerpo... Me sacudo. Me entristezco... Ya me había hecho ilusiones.

Estoy tan solo a unos metros de mi casa y parece que esté lejos. Este parque siempre se ocupa de llevarse todo lo malo, de mi mente, y de mi cuerpo... 

Silencio. Paro. Cojo otro papel, y vuelvo.

Se escucha un rugido. No se de dónde procede pero se apodera de todos mis pensamientos. Supongo que no es más que un delirio, una imaginación, un recuerdo. No me entretengo.

Entonces, empiezo a arder. Ardo. Y continúo ardiendo.

El viento sopla fuerte esta vez, me deja la cara al descubierto. Todo al descubierto... Ahora son mayores los recuerdos.

Este banco aún tiene tu nombre. Está tan grabado y tan clavado como en mi pecho... No se borra ni con el paso del tiempo.

Joder, pienso. Y entonces, tiemblo...


martes, marzo 01, 2011

Re-Cuerdos.

De nuevo, he vuelto a llorar. Una lágrima fina recorre mi cara en estos momentos. Noto como va surcando cada poro de mi piel. Como deja un reflejo cristalino en mis retinas y va cayendo por mis pómulos hasta rozar mis labios. Me hace notar su sabor, salado, como el mar. Ese que me llama por las noches en verano. El que me tranquiliza cuando no hay nadie más. El que me llena de soledad. El que me anula y me roba la identidad.


El agua de la orilla a veces se lleva los malos recuerdos, pero le gusta volver para traerlos de vuelta. Y siempre vuelve con esos que me hacen gritar. Estallar. Como si de fuegos artificiales se tratase. Pero su agua fría me renueva por dentro, me recuerda que aún sigo viva. Me da esperanzas de un futuro mejor...


jueves, febrero 24, 2011

Solo él podría ser así.

Aquella noche no habían articulado palabra alguna, sólo alguna que otra mirada desde la lejanía. Se les daba bien disimular...  
Fue entonces, cuando empezó a sonar el móvil. Era él, a 15 metros de ella, diciéndole que en media hora fuese al portal de su casa. Él iría poco después, no les podían ver juntos...
Tenían amigos en común, pero salían por separado. Cuando se encontraban se saludaban como si de un amigo más se tratase. Ninguno de los dos sabía por qué llevaban la relación en secreto, pero se lo pasaban bien. No era más que una historia más que contar a sus futuros hijos.
Entonces, ahí estaba ella, esperándole en su portal, y ahí estaba él. Con esa mirada azul, y esa sonrisa perfecta. Pasaban horas y horas hablando entre la segunda y la tercera planta del edificio. Sin que nadie supiera de sus existencias...


Ella volvió a su casa con la cabeza llena de ideas revueltas en un nudo casi imposible de deshacer, pero con esperanza de poder llegar a tener algún día algo serio con él. Poder pasear juntos, ir a cenar, o quedar con sus amigos sin el miedo de que alguien los descubriera.
Nada más llegar a su casa, encendió la luz del cuarto de baño y se cepilló los dientes. Se quitó la chaqueta, desató sus converse gastadas y se colocó esa camiseta ancha que tanto le gustaba, esa que tan bien le hacía sentir. Entonces, se dirigió a su cama pensando en aquellas palabras que surcaban su cabeza, esas que no le había podido decir en toda la noche.
Y fue entonces, cuando antes de dormirse imaginó su tez. Sus grandes manos en comparación con las suyas. Sus pupilas dilatadas cuando le miraba en la oscuridad de aquel portal. Era encanto convertido en calor, en verano... ese que él le daba. Era puro Agosto, fuerte y a veces amargo, pero a la vez frágil e inquietante. Como algo nuevo, algo perfecto.

sábado, febrero 19, 2011

Again.

Hoy me he quedado mirando esa foto que te hice aquél mayo. Durante media hora, o más... Era como verte por primera vez. Terminaciones nerviosas cobraron vida propia. Y ahora me ves, y como si nada, no puedo más

No dejo de mirar en mi cartera los billetes inexistentes de nuestro viaje a París. No dejo de pensar como hubiese sido despertarme y que lo primero en escuchar hubiesen sido tus palabras, un desayuno una comida o una cena juntos.

Ayer no sé, me di cuenta de que 'me tienes', aún. Un me gustas o un te quiero se quedan cortos para expresar lo que siento. Pero no todo lo que das por alguien es correspondido. 

Once meses desde que quedamos por última vez. Hoy no paro de recordarlo. Mis ganas, mis nervios, mis piernas temblando mientras esperaba a que vinieras a por mi, el tener que estar helándome de frío, o de calor, con tal de estar media hora contigo. Tus llamadas por teléfono, gracioso que ahora odie que me llamen... 

Esperarte, verte caminar hacia a mí, ver tus cálidos ojos inundándolo todo, no saber si darnos un beso por si es demasiado pronto. Hablar, caminar a tu lado, y que tus inocentes manos se entrelacen con las mías. Que me digas esos escasos te quiero que salen de tu boca de nuevo y se me caiga el corazón al suelo...

Lo echo de menos.

jueves, febrero 17, 2011

Cada vez me importas menos, pues lo digo cuando bebo.


De repente sonó esa canción que solía ponerme en el móvil cuando iba camino a casa. Fue como recrear en un segundo toda una historia, como besarle una vez más. Reconozco que el miedo me invadió, igual que reconozco que al principio cuando pensé en escribir esto me parecía una gilipollez, pues sé que es tiempo pasado.

Debería preguntarme qué pretendo con esto, pero es echarme un rato de buenos recuerdos, no creo que haga mal a nadie. Es recordar que no porque ames a alguien, ese amor te será correspondido. Pero qué decir, si eso es algo que ya todo el mundo sabe... 







We can live like Jack and Sally if we want ...

lunes, febrero 14, 2011

BigCalm.

Me quiero morir, resucitar, y morir de nuevo. Por favor Dios, si existes llévame rápido, o lejos, donde nadie me conozca, y así poder empezar de nuevo. Hazme olvidar quién soy, todo lo que hice, y me queda por hacer en este lugar, en estos momentos. En este instante

lunes, febrero 07, 2011

Diario d.


Entonces ahí estaba yo.

Desorientada, a 16 km de la ciudad, en una parada de autobús perdida en medio de la nada, con exactamente 43 eucaliptos a mi alrededor, y una música que parecía proceder de cualquier parte menos del cielo... Dios, esos pájaros en vez de cantar parecían estar gritando!

(...)

Y ahí estaba yo.

Mirando el cielo, cegándome con cada rayo de sol, sintiendo la brisa rozar mi cara, y pensando cómo podría ser mi vida ahora, si nada hubiese ocurrido entonces...

Creo que el destino quiso ponernos a cada uno en su lugar.






"Dont waste your time on me, 
you're already the voice inside my head.




miércoles, enero 26, 2011

You never saw It coming.

Si no te conociera, diría que todos los órganos que te componen son perfectos. Vería el esplendor que reluce de tu piel. No me escondería para no enamorarme de ti por las esquinas. No podría visualizar ninguna otra cosa que tus ganas de vivir. Y escribiría para ti, sin escrúpulos y sin tormentos. 


Si no te conociera, no sabría de tus intenciones, de tus proposiciones. No sabría que tus voluntades saben a mentira y que todo lo que acicala tu vida es una gran mendacidad. Si no supiera de tu existencia, no sabría qué fría podría llegar a ser tu mirada, y no pensaría en las tiendas de campaña que hacíamos en todas las camas de los hoteles, como cuando jugábamos a ser niños pequeños.


Si no supiera quien eres moriría en paz, sabiendo que en tu mente no estuve yo. No guardaría todas tus fotos en los estantes de la habitación. No me acordaría de ti cada vez que pasara por ese parque. Y pondría el aire acondicionado sin tener que imaginarme cómo desabrocharía tu chaqueta. 
Digamos, que estaría tranquila de todos los momentos que tuvieran que pasar.



Pero infortunadamente, todo esto sólo pasaría si no te conociera...