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jueves, enero 26, 2012

Over and over.

He visto formarse silencios de humo en mi habitación, juntándose en el espacio para más tarde acabar desvaneciéndose. He encontrado silencios en tardes de domingo, entre las estrofas de un libro viejo. He percibido silencios en los ecos de mi cabeza, causantes del miedo que llegan a provocar unas simples palabras.

Los silencios existen. Y están escondidos en las sábanas, en el aire, en los ojos, en las comisuras de unos labios tristes, en la luz de la mañana, en el motor de los coches, en el mar... En ti, y sobre todo en mi. Somos silencio.




viernes, septiembre 23, 2011

Like a heartbeat.

Que me sale niebla de los pulmones cuando fumo pedazo a pedazo mi alma. Que yo no pertenezco a nadie, que nadie me pertenece a mi. Que, no lo sabes, pero somos sólo gotas de agua vagando en un mismo vaso. Que la Luna es muy cara y se empeña en salir todas las noches. Que me marea el pasar de las horas, y me enerva tu latir. Que la vida son tres segundos y en el tercero, en el tercero estás tú.



'Al fin y al cabo, la vida es una mierda. 
Y nosotros, nosotros somos sólo moscas'.

sábado, septiembre 17, 2011

Que la vida son tres días, y ya voy por el tercero.

Que vale, que me repito. Pero es que me pierdo en su sonrisa y cuando despierto todo es de color amapola. Es, no sé, como el hervor de la sangre que intenta salir de mi corazón como si tuviera claustrofobia.

Nos vamos a fumar un porro yo y tus costillas, y así, evaporar el humo que nos sostiene sin vida en un andén que marca las tres. Qué digo, las cuatro. Como las estaciones que transcurren mientras me quedo embobada mirando tu silueta al contorno del sol. 


La vida es bella, ya lo decían los poetas.

domingo, junio 12, 2011

Me persiguen mil bocas, y tan sólo tengo fijación por una.

Olores, sabores, risas, voces, frases, miradas, gestos. Recuerdos

Recordar, y sonreír. Por mucho daño que te haga luego hacerlo. Y no solo con los dientes, con el alma, con la piel, con los ojos, o con las comisuras. También con la nariz y las orejas. Con todo tu ser. Con todo lo que tu materia conforma.

Aunque luego se te anude la garganta, dejes de sentir tus dedos, y empieces a llorar. Aunque sientas que no tienes pulmones, que te ahogas, y grites de oquedad.

Al fin y al cabo, tarde o temprano vuelves a abrir los ojos y vuelves a pasar de todo. Como siempre. Sin que tu vida vuelva a estropearse. Nada puede estropearse tanto de nuevo...

La vida está llena de cambios. Y yo me quedo aquí, parada, mientras el mundo gira.

miércoles, junio 01, 2011

Live and Let Die.

Tengo ganas de. Bueno, realmente no lo sé. Quizá sea el verano, que me trastorna y desquicia a la vez. Voy a arrepentirme. Pero qué más da, ya la he liado demasiadas veces...

Y aquí estoy, planteándome dejarlo todo por ser una cobarde, y preguntándome si lanzarme al vacío, pues eso es lo que eres. Lanzarme sobre ti, arrancarte la piel, y hacértelo muy lento. Hasta sentir cada célula de tu piel.

Nunca antes había tenido tantas ganas de hacértelo.



Pero no lo haré, tranquilo. Aún no sé si quiero volver a caer entre tus grandes brazos, entre tus claros ojos, entre tus humildes gestos. Aún no sé por qué sigo pendiendo de un hilo, de el hilo, de SU hilo. Ya sabes de quién. Sólo tú lo sabes. Y por saber, ya sabes que me gusta bastante. 

Pero de qué sirve decir estas cosas, no es más que simple verborrea en forma de palabras... Para qué seguir escribiendo, si sólo me sirve para darme cuenta de que sólo a mi me podrían gustar dos personas a la vez.

No me aclaro. No te aclaras. No me atrevo. No te atreves.

Si todo fuese más sencillo, 
si tan sólo pudieras decirme; 
- No, no me gustas, lo nuestro no funcionaría... 

jueves, abril 28, 2011

La primavera se apodera de nosotros.

Sonríes con los ojos, y eso es bueno. Pero sigues poniéndome esa cara de asco. Esa tan falsa como tus argumentos; esos que tan peculiar te hacen ... 

- No te hagas el duro, que yo ya te he catado.

Yo sonrío con mis comisuras. Creo que la primavera tiene la culpa. Y es que me entran ganas de abrazarte hasta que nos convirtamos en polvo. Pero te niegas, niegas lo evidente, niegas que me quieres. Me quiebras los pulmones dejándome sin respiración.

- Que me mires, que me hables, que me quieras.

Y le miraba, y me miraba, y le miraba, y así pasaban las horas ... sin que pasara nada más.



lunes, abril 25, 2011

Deja de arañarme la piel.

Últimamente me da todo como que un poquito igual.
Unos me quieren, otros me odian, y otros me ignoran.
Y yo, yo me baso en dejar que el tiempo transcurra. 
Sin moverme, sin hablar, sin hacer nada.
No, no quiero romper el clima. 
Pero tampoco quiero que las cosas se queden tal y como están...
No sé lo que quiero. Por una vez no lo sé.
Y es que, no sé, me encuentro mal a veces, otras a gusto, otras triste... 
Creo que últimamente tengo trastornos bipolares.
... Y todo por culpa de esa persona.


...¿Qué tienes?
... I have so much to say, but you're so far away.

lunes, abril 18, 2011

New born.

Con la piel en carne viva y lágrimas en la cara, así saludaba al sol todas las mañanas. No sabía que se podía llegar a sentir tal tristeza a causa de otra persona, le decía. Éste, ni se inmutaba...

Ahora era todo diferente, el corazón que tenía ya se había curado. Aunque seguía abierto, pero a la vez cerrado por todo ese dolor, odio e ira que había acumulado. Digamos, que estaba cicatrizando de tal forma que dejaba derramar sangre por cada lado...


El tiempo pasa demasiado deprisa.

viernes, marzo 18, 2011

Así era él, anónimo, sin nombre ...



Él encogió los hombros, movió ligeramente la cabeza y luego me miró con una avidez tan intensa, que juro que estuve a punto de gritar. Era tan cruda y tan absolutamente falta de artificio como el reflejo de mi propio corazón. Dejé veinticinco dólares en la mesa y le seguí a la calle.

En medio del frío, me cogió la cara entre las manos y me besó suavemente, rozando apenas sus labios con los míos. Me encendí por dentro como si me hubiera empapado de gasolina y me hubiera prendido fuego. Me sentía como una adolescente, aquel deseo sexual era tan nuevo para mí como yo lo era para él. Consiguió parar un taxi sin despegarse de mi cara, caímos en la parte de atrás y nos manoseamos como chavales en un baile de graduación.

Frente a nuestro edificio, me beso la nuca mientras yo intentaba abrir la puerta de la calle. Me empujó dentro y me apretó contra la pared. Estaba hambriento, pero era tierno, me besaba casi con reverencia. No cerró los ojos y no los apartó de los míos; yo no quería dejar de mirarle, no podía. No sé cómo subimos los tres tramos de escaleras hasta mi piso, pero lo hicimos.

En la cama, me puse a horcajadas sobre él y le desabroché la camisa. Tenía el pecho y los hombros cubiertos con el tatuaje de un dragón volador con alas totalmente desplegadas, la boca abierta llena de dientes afilados y una serpenteante lengua bífida. Era una obra de arte, dibujada hasta el más mínimo detalle. El dragón estaba furioso, pero era fuerte y bueno, sabio y justo. Debajo se distinguían unas cicatrices, un bulto de varios centímetros en su costado y lo que parecía ser una herida de bala en el hombro. Se quedó quieto mientras le miraba y le pasaba los dedos por el dibujo del tatuaje, sobre las marcas. Me acercó la mano a la cara y la pasó suavemente por mi mejilla, por la línea de la mandíbula. No sé lo que vería en mi cara. Yo me incliné para besarle. Tenía miedo, no de él, sino del potente estallido de fuego y deseo, del caos que parecía reventar los límites de mi vida, antes tan ordenada. Me desabroché la blusa y la dejé caer sobre mis hombros.

Desde el vestíbulo la luz entró en el dormitorio para lamer los valles que formaba su cuerpo. Su clavícula era una cumbre pronunciada que yo rocé con mis labios. Su cuerpo, igual que el tatuaje, era el resultado de muchos esfuerzos y mucha dedicación. Cada músculo estaba trabajado, perfectamente definido, como una dura roca bajo la seda de su piel. Se estremecía con el roce de mis labios. Sentí que se excitaba, y aquella certeza me atravesó las venas como un calambre.

La penumbra sólo permitía ver la mitad de su cara. Seguía con los ojos abiertos y mirándome cuando le empujé de nuevo sobre la cama. Tenía una mandíbula cuadrada y recia, y sus labios no sonreían. A alguien que no supiera interpretar las caras, le habría parecido frío, incluso enfadado; pero yo sabía que había que buscar la verdad en la punta de sus labios y en el rabillo de sus ojos. Allí seguía de nuevo aquella tristeza que yo aún seguía detectando, aquel deseo poderoso que mi cuerpo captaba, y quizá lo que más me conmovía; la vulnerabilidad de alguien que no dejaba que la gente se acercara, que no estaba seguro de poder soportar el placer o el dolor que aquello comportaba.

Me dejó explorar su cuerpo con la boca y con las yemas de los dedos. Yo quería pasear por el paisaje de su físico, andar por aquel sendero sinuoso. Una parte de mí tenía prisa por devorarle completamente, pero sobre todo deseaba que mi lengua probara todos sus sabores. Él fue paciente, pero cuando la desesperación de sus sordos gemidos aumentó, supe que su contención no duraría mucho. En cuanto mis dedos tocaron los botones de sus vaqueros, se puso encima mía. Era tan rápido y tan fuerte que me vi rodeada por sus brazos y le aguanté la mirada, antes de sentir su sacudida. 

Al recordar que me había seguido hasta la cafetería, me sentí entre abrumada y desconcertada durante un segundo. Un poco asustada, con una mezcla de alarma y regocijo.

- Me estás torturandomurmuró.

Entonces sonreí y le rodee con mis brazosMe perdí en el mar de su carne, flotaba en el interior de sus ojos, sentía cómo sus manos fuertes recorrían mi cuerpo. Se estaba alimentando de mí, y yo dejé que tomara cada milímetro, que me devorara. Nunca me había rendido de esa forma en cada instante. Las pesadillas que recientemente habían invadido mi vida fueron desapareciendo, y no hubo nada más allá de nuestra piel ...



domingo, marzo 06, 2011

Joder, tengo que decirte algo.

Tengo tantas ganas que juro que cualquier día reviento. Daría todo mi poco dinero para no caer en la tentación de decirte lo que siento. Pero es que pasan los días, te necesito, y me arrepiento...

Joder, me salen hasta rimas. Vaya mierda, eh!? 
Pero vamos, venga, dame una señal. Dime que me quieres, que me amas, que te gusto, que me odias. Algo, por favor, dime algo. Dime que quieres secuestrarme, que quieres combatir mi claustrofobia después de tanto tiempo encerrada en estas cuatro paredes.

Podría cagarme en dios siendo atea, podría joder a cada víbora que entra en tu vida creando en mí dudas inexistentes, irreparables, irrebatibles momentos en mi cerebro, porque vaya puta mierda de cerebro. Como cada uno de mis argumentos... 

Entro, no entro, hablo, no hablo… hablar o no hablar esa es la cuestión. Tan poco heroísmo que me convierten en unas pocas palabras, en unas hojas viejas, amarillas de esperar a que un cobarde diga; Hola. Y en mi intento… por favor, adéntrate en mi entrepierna como sólo tú sabes hacerlo en mis alucinaciones. 
Me gustas, me gustas, me gustas, me gustas y no aguanto más.


lunes, febrero 14, 2011

Sólo el amor puede ser de ese color granate.

Me gusta el día, pero más la noche. Las avenidas, las calles peatonales, y los parques. Dibujar en los cristales empañados, las luces en Navidad, sentir el frío en los pulmones, tu respiración entrecortada, y el peculiar ruido del motor de tu coche. Me gusta cerrar los ojos y imaginarme de tu mano, que me duela el corazón cuando no estás, y enredarme en tu piel. 



Me gustas tú, y nadie más.

domingo, febrero 13, 2011

Y pa' mi triste playa, quiero tus olas.

Cómo me gustaría desahogarme, y sobre todo, ahogarme en ti. En tus ojos, tus labios, tu pelo, tus manos, y en todo tu cuerpo caer una y otra y otra vez. Quiero susurrarte los cientos de versos que tengo guardados en mis dientes.  Ser victima de ti, de tus sueños, y de tus ganas de desgarrarme la piel. Estaría dispuesta a existir junto a ti donde quiera que vayas...


[ Absórveme con tus ojos, 
y susúrrame que soy tu cuerpo, 
y mi alma.]

jueves, febrero 10, 2011

Me duele la cabeza.


Ya no siento frío, ni calor. Ya no siento tacto. Ni tus besos, ni tus caricias. Ni alegría. Sí tristeza, eso nunca falla. Me cuesta sonreír con facilidad últimamente. Y ya no me pongo nerviosa momentos antes de verte. Lo peor de todo, es que estoy empezando a sentir demasiado con otra persona que no eres . No sé cómo lo hago, pero siempre pasa. Una vez que dejas de avivar la llama, desapareces de mi mente... Creo que he perdido definitivamente el alma. Soy una maldita hija de puta sin sentimientos


Tengo un problema.







martes, enero 25, 2011

City & colour, Sensible heart.


Cuando una mirada te come por dentro. Cuando un beso no es un beso, es un te quiero. Cuando un abrazo no lo das con los brazos, si no con el alma. Cuando hablas de esa persona y no te salen las palabras para definirla. Cuando ries con él y paras para verlo reír. Cuando acaricias su piel y se te ponen a ti los bellos de punta. Cuando se enfada y lo ves más atractivo que nunca. Cuando es de madrugada, te desvelas e inevitablemente piensas en él. Cuando vibra tu movil y deseas que aparezca su nombre. Cuando le cuelgas y tienes ganas de volverle a llamar. Cuando sin saber por qué, no te puedes quitar esa sonrisa de la cara. Y sobre todo, cuando imaginas el mundo perfecto, haciéndolo protagonista del mismo... 

Sabes que solo puede ser él.