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lunes, junio 27, 2011

Si van a aplaudir, háganlo bien.

Hay un momento justo antes de dormirte completamente en el que tu conciencia recupera en un instante los momentos más importantes vividos durante lo largo de tu vida. Cada día, cada noche, sin darnos cuenta... Dicen que el segundo después al flash, aparece la persona que te hace sonreír, e inconscientemente, nos dormimos.

Llevo todo el puñetero día pensando en lo difícil que es decirle a alguien que le quieres y que precisamente por eso nos quedamos a las puertas de ser felices. A veces, no me gustaría quedarme siempre a las puertas de nada. Me gustaría tener el valor de mostrar los sentimientos sin miedo a que me los rechacen. 


Lo malo de los sentimientos es que tienen ese modo sigiloso de aflorar 
cuando menos te lo esperas... y yo ante eso no puedo hacer nada.


A veces, me gustaría mandar todo a tomar por culo y decirle a las personas que aprecio que quisiera ser en sus vidas una pena de ausencia, un dolor de distancia o que tuviésemos una eterna amistad. Sin más... Y me jode, porque no tengo resistencia en cuanto a mostrar lo que siento. Y lo peor de todo es que cada día que pasa, tengo menos.

Y es que, para mi, la resistencia es tener el valor de poder sobrevivir a la vida. O cuando estás decaído, poder volver a ella. Y pasar de todo, y de todos los que me impiden caminar. Para mi, resistencia significa libertad, por estúpido que parezca. Decir lo que quieras en cualquier instante sin sentirte cohibido...

Iré a un arroyo de whisky. Me lo beberé entero, sin dejar una gota. Y con ello, conseguiré olvidarme de todo. Lo prometo. Es hora de hacer de la vida un paisaje de esos que sólo pueden ser vistos cuando se miran con los ojos cerrados.

miércoles, junio 22, 2011

12.- Gracioso...

Cada persona tiene un sabor distinto. Y yo los recuerdo por olores.
Hoy sólo voy a sonreír si me rajáis de oreja a oreja.

viernes, abril 29, 2011

Y es que sin ti, mi alma vuela.

Hoy no hace frío, ni calor. El viento es suave. Y mi pelo se mueve con cada brisa tapándome la cara... Estoy sola, otra vez. Unos escasos trozos de papel y un bolígrafo son mi única compañía.

Debería estar estudiando, lo sé. Mi conciencia siempre se ocupa de recordármelo una y otra vez. Pero ahora no es el momento.

De repente, un hormigueo me recorre la espalda. Me imagino que es tu aliento. Pero no es más que un insecto que intenta apoderarse de mi cuerpo... Me sacudo. Me entristezco... Ya me había hecho ilusiones.

Estoy tan solo a unos metros de mi casa y parece que esté lejos. Este parque siempre se ocupa de llevarse todo lo malo, de mi mente, y de mi cuerpo... 

Silencio. Paro. Cojo otro papel, y vuelvo.

Se escucha un rugido. No se de dónde procede pero se apodera de todos mis pensamientos. Supongo que no es más que un delirio, una imaginación, un recuerdo. No me entretengo.

Entonces, empiezo a arder. Ardo. Y continúo ardiendo.

El viento sopla fuerte esta vez, me deja la cara al descubierto. Todo al descubierto... Ahora son mayores los recuerdos.

Este banco aún tiene tu nombre. Está tan grabado y tan clavado como en mi pecho... No se borra ni con el paso del tiempo.

Joder, pienso. Y entonces, tiemblo...


martes, abril 19, 2011

There's an empty space inside my heart...

Y yo estaba ahí, sin saber qué hacer. 
Co-razón o inteligencia, ¿a cuál debería elegir? 
Y lo que es más importante, 
¿soy verdaderamente inteligente como para elegir el camino indicado? 
Esas son cosas que ni yo misma se.

Me decía 'defíneme, si puedes' y yo, 
yo lo hacía quitando las partes más sinceras que me llegaban desde el co-razón...
No quiero que te des cuenta, aún. O nunca. Según... Pensaba.

Todo es demasiado complicado. No me quieres, ya lo sé
Ya he tenido suficientes señales, y ahora me toca vivir con ello.
Sólo me queda decir que; se desarma 'mi' Luna, sólo con tocarla...



(...) El día se torna electrizante y llueve a mares. 
Eh, Tú! no me esperes despierto, me voy a gritar.

martes, abril 12, 2011

Esas cosas que suceden, y te joden la existencia.

Y entonces pasó, el capullo que tenía la valentía de mirarme a la cara como si nada metió la pezuña hasta el fondo. Como si realmente no pasara nada, como si lo que dijera no tuviese importancia. Le tiré una piedra, se lo merecía. Bueno, realmente fueron dos, pero esos detalles no tienen importancia.

Ahora se atreve a preguntarme qué cojones me pasa, y por si fuera poco, cada vez que se lo voy a contar me cambia de tema. JODER, para eso no preguntes que pareces gilipollas.

Pides que te diga una verdad, que ... ¿despierte? Ya lo hice hace tiempo. Demasiado ya. No me hace falta hacerlo con alguien como tú, o al menos estos días pienso eso. Eso es todo. Cada día que pasa veo que tenemos menos afinidad. 

¿Sabes qué son las señales? son esas que te voy dejando para no herirte con mis palabras, como habitualmente hago... Pero viendo que no las captas, sí, me está empezando a gustar otro. Y no, no tengo ni cuerpo ni ganas de querer a dos personas, alguno tendrá que irse. Pienso.

Esa es la verdad de mis hazañas.

Y en fin, estoy demasiado extresada con mi mente últimamente. No puedo aportar más de lo que aporto ya. Así que por Dios, no me toques la moral. Por favor.

domingo, abril 10, 2011

Walking after you.

Nos parábamos a dar tragos y caladas en coordenadas desordenadas. Nos mirábamos de vez en cuando, pero teníamos demasiado orgullo como para admitir lo que nos estaba pasando. 

No, ni hablar, en la vida. Siempre las mismas palabras. Aunque esas ocho letras me rondaran la cabeza una y otra y otra vez. Una y otra vez, sin cesar. Maldita seas, me decía mi conciencia. Mientras que el corazón se dedicaba a asimilar lo que me estaba pasando.

¿Qué elegir? Demasiado complicado. Me basaba a esperar una estúpida señal, pero ya había llegado el punto en el que confundía señales con gestos. Palabras con emociones. Todo parecía complicar la situación cada vez más. 

Me podría cagar en Dios siendo atea, me podría cortar las venas. Pero siempre dije que eso era de cobardes y me mantengo en la línea. Estupidez, eso es lo que soy. ¿Valentía? La que me falta. 

¿Qué ha sido de mi? Me estoy convirtiendo en una maldita arrogante que juega con los sentimientos. Pero no de los demás, los míos. Hacerme creer invencible para después caer al vacío no estaba en mis planes. 

Tomar decisiones, y afrontarlas. A eso se reduce el camino de mis hazañas. o él, él o tú. ¿Por qué cojones todo es tan complicado? Esperaré a que cualquiera meta la pezuña donde no le llaman para saber que no es para mí. Entonces volveré a ser valiente, y todo esto nos saldrá bastante caro. Tenlo claro.


... ¿Por qué carajo sigo con todo esto
No lo sé, pero yo les sigo porque creo que en el fondo hay algo.
Suena en mis entrañasCascadeur – Walker (Early Mix)

jueves, abril 07, 2011

Yo, ÉL, ese y aquel.




- Me muero.
+ Solo es un capricho, se te parará. Y si piensas que no lo es...
- No sé qué hacer.
+ Haz una balanza. A mi me funcionan. Siempre acabas eligiendo la mejor opción. 
- Una balanza? Si ni siquiera puedo definirme... Solo sé que él es, tan solo es más que las estrellas del cielo, más que las nubes, más que las palabras raras de anatomía vegetal, más que las palabras terminándome de besar, más que las caricias por la espalda, más que las fresas con chocolate y azúcar. Más que un te quiero con los labios, y la lengua, y las manos, y los ojos, y... De repente llega ese, y me anula, me consigue, me hace olvidarme de todo. E incluso consigue ser más que ÉL, y más que yo, y más que todos. Y eso me mata. Me rompe. Me deshace. Me quiebra. No lo aguanto. Siento que no lo aguanto. 
+ Pero eso es egoísta. Tienes que decidirlo, o acabarás haciendo más daño del que ya hay. Aclárate por dentro.
- Lo sé, ¿te crees que no lo intento? El problema es que son opuestos. Y yo estoy en el medio. Aguantando, en silencio, con el corazón detonándome como una bomba ...

martes, marzo 29, 2011

La mente me juega malas pasadas.

Está oscuro. Noto calorAlgo húmedo, suave... No puedo pensar bien... Tu corazón. No para de latir. Una y otra vez. Una y otra vez. No para. No para. Y yo no puedo parar de besarte. Una y otra vez, una y otra vez. No puedo dejar de abrazarte, de acariciarte. Suave, suave, suave, muy suave... 


Respiro y odio el oxígeno. No, no quiero salir de tu boca. Quiero vivir allí para siempre. Y lamerte, lamerte, lamerte hasta saborear cada poro de tu piel, hasta que tu olor quede atrapado en mis pulmones, hasta que pueda vivir sin aire...


Déjame sentirlo. Deja que no acabe. No quiero separarme de ti. No quiero dejar de sentirlo. Es bonito, hermoso. Realmente merece la pena. ¿Por qué lo desprecias? Si realmente merece la pena... ¿por qué lo desprecias?




viernes, marzo 04, 2011

¡Que odio al mi de ayer!

De todas las posibilidades siempre me he decantado por él, no sé, será por el misterio que sostienen sus pasos. ¿Hacia dónde va? ¿Hacia dónde se dirige cuando no le veo? ... Maldigo a la jodida trastornada que siempre lo persigue, que lo enreda en la punta de su lengua llena de espinas y veneno. 
El calentón de una noche y otra, entre el sudor de sus entrañas y sus ojos de avispa puteándome la existencia, me llenan de vida. Creo que estoy en el límite del Olimpo, donde estamos los dueños del mundo, y su jodida boca de piñón.



Reventadme la cabeza con esta canción de fondo, por favor. 
Creo que sería el método más eficaz para acabar mis rayamientos mentales.


jueves, febrero 24, 2011

Solo él podría ser así.

Aquella noche no habían articulado palabra alguna, sólo alguna que otra mirada desde la lejanía. Se les daba bien disimular...  
Fue entonces, cuando empezó a sonar el móvil. Era él, a 15 metros de ella, diciéndole que en media hora fuese al portal de su casa. Él iría poco después, no les podían ver juntos...
Tenían amigos en común, pero salían por separado. Cuando se encontraban se saludaban como si de un amigo más se tratase. Ninguno de los dos sabía por qué llevaban la relación en secreto, pero se lo pasaban bien. No era más que una historia más que contar a sus futuros hijos.
Entonces, ahí estaba ella, esperándole en su portal, y ahí estaba él. Con esa mirada azul, y esa sonrisa perfecta. Pasaban horas y horas hablando entre la segunda y la tercera planta del edificio. Sin que nadie supiera de sus existencias...


Ella volvió a su casa con la cabeza llena de ideas revueltas en un nudo casi imposible de deshacer, pero con esperanza de poder llegar a tener algún día algo serio con él. Poder pasear juntos, ir a cenar, o quedar con sus amigos sin el miedo de que alguien los descubriera.
Nada más llegar a su casa, encendió la luz del cuarto de baño y se cepilló los dientes. Se quitó la chaqueta, desató sus converse gastadas y se colocó esa camiseta ancha que tanto le gustaba, esa que tan bien le hacía sentir. Entonces, se dirigió a su cama pensando en aquellas palabras que surcaban su cabeza, esas que no le había podido decir en toda la noche.
Y fue entonces, cuando antes de dormirse imaginó su tez. Sus grandes manos en comparación con las suyas. Sus pupilas dilatadas cuando le miraba en la oscuridad de aquel portal. Era encanto convertido en calor, en verano... ese que él le daba. Era puro Agosto, fuerte y a veces amargo, pero a la vez frágil e inquietante. Como algo nuevo, algo perfecto.

sábado, febrero 19, 2011

Again.

Hoy me he quedado mirando esa foto que te hice aquél mayo. Durante media hora, o más... Era como verte por primera vez. Terminaciones nerviosas cobraron vida propia. Y ahora me ves, y como si nada, no puedo más

No dejo de mirar en mi cartera los billetes inexistentes de nuestro viaje a París. No dejo de pensar como hubiese sido despertarme y que lo primero en escuchar hubiesen sido tus palabras, un desayuno una comida o una cena juntos.

Ayer no sé, me di cuenta de que 'me tienes', aún. Un me gustas o un te quiero se quedan cortos para expresar lo que siento. Pero no todo lo que das por alguien es correspondido. 

Once meses desde que quedamos por última vez. Hoy no paro de recordarlo. Mis ganas, mis nervios, mis piernas temblando mientras esperaba a que vinieras a por mi, el tener que estar helándome de frío, o de calor, con tal de estar media hora contigo. Tus llamadas por teléfono, gracioso que ahora odie que me llamen... 

Esperarte, verte caminar hacia a mí, ver tus cálidos ojos inundándolo todo, no saber si darnos un beso por si es demasiado pronto. Hablar, caminar a tu lado, y que tus inocentes manos se entrelacen con las mías. Que me digas esos escasos te quiero que salen de tu boca de nuevo y se me caiga el corazón al suelo...

Lo echo de menos.

domingo, febrero 13, 2011

Y pa' mi triste playa, quiero tus olas.

Cómo me gustaría desahogarme, y sobre todo, ahogarme en ti. En tus ojos, tus labios, tu pelo, tus manos, y en todo tu cuerpo caer una y otra y otra vez. Quiero susurrarte los cientos de versos que tengo guardados en mis dientes.  Ser victima de ti, de tus sueños, y de tus ganas de desgarrarme la piel. Estaría dispuesta a existir junto a ti donde quiera que vayas...


[ Absórveme con tus ojos, 
y susúrrame que soy tu cuerpo, 
y mi alma.]

lunes, febrero 07, 2011

Diario d.


Entonces ahí estaba yo.

Desorientada, a 16 km de la ciudad, en una parada de autobús perdida en medio de la nada, con exactamente 43 eucaliptos a mi alrededor, y una música que parecía proceder de cualquier parte menos del cielo... Dios, esos pájaros en vez de cantar parecían estar gritando!

(...)

Y ahí estaba yo.

Mirando el cielo, cegándome con cada rayo de sol, sintiendo la brisa rozar mi cara, y pensando cómo podría ser mi vida ahora, si nada hubiese ocurrido entonces...

Creo que el destino quiso ponernos a cada uno en su lugar.






"Dont waste your time on me, 
you're already the voice inside my head.




lunes, enero 24, 2011

Llamadme S.

Tengo dieciocho años, y de pequeña me escondía debajo de las sábanas a leer libros. Solía escuchar los vinilos de mi padre y mirarle cuando tocaba la guitarra. Hoy día, podría decir que soy insoportable, torpe, y tímida. Hablo a base de ironías. No se me da bien casi nada, como por ejemplo cocinar, pero aún así me gusta intentarlo una y otra vez, no me cansa equivocarme. No sé ordenar mi habitación, pero si esconderlo todo en el armario. No soporto ver a mis padres pelear, por eso siempre me encierro en mi cuarto con la música alta. No se bailar ni cantar, aunque cante siempre en la ducha. Tampoco se escuchar a todas las personas, casi nadie consigue ese privilegio. Hablo poco, a veces nada. Me gusta reírme, incluso me río cuando estoy nerviosa. Soy egoísta y algo celosa. Podría matar a alguien si se interpusiera entre nuestros ojos. También me gusta exagerar demasiado las cosas. No borro los momentos malos, son los que se me quedan siempre en la cabeza. Replico demasiado y tengo demasiados amigos, pero pocas personas, podría contarlas con los dedos de una mano. Me gusta el agua, me relaja mientras no esté fría. A veces me agobio demasiado con cualquier cosa y me entra asma. Discuto a menudo por tonterías y suelo acumularlo todo. A veces no aguanto más. Ahí es cuando pago todo mi mal genio con lo primero que se me pase por delante. Me gustan muchos, quiero a pocos y amo a menos. Me importa poco la gente que critica o habla mal de los demás, porque lo que sale de sus bocas no me interesa. Solo me interesa mi vida, y la de nadie más. Odio a la gente falsa. Por eso nunca veo la televisión, me parece una perdida de tiempo. Siempre me ha gustado pasear y camino irregularmente mal gracias a la escoliosis que arrastro hace unos años atrás. MUSE es mi pasión. Me encanta la música, diría que es una de mis mayores aficiones. Ahora estoy empezando la universidad, no se qué me depara el futuro, ya se verá. Ahora mismo tengo hambre. Común en mí. Soy una pluma, pero me tiro todo el día comiendo. Me aterroriza el día en que mi metabolismo pueda cambiar. En fin, hoy tengo ganas de ver sus ojos. Fuera hace demasiado frío, hasta aquí en mi habitación lo hace, pero eso no me quita las ganas de salir. Aunque a veces la cama me puede. Febrero está al llegar y eso me pone de los nervios. Veo exámenes por todas partes. He de decir, que mi color preferido es el morado. El color de mis ojos es marrón, con tonos verdes según la luz, ya ni lo sé. Cuando miro al espejo veo tan solo un reflejo con los ojos perfilados de negro. A veces no me entiendo, pero sé lo que digo y lo que pienso, aunque no se lo diga a nadie. En cuanto a relaciones, me agobio con facilidad... Digamos, que como todas las cosas... no soy perfecta.




(Modificación de frío)