Como tu mirada, y mi desenfreno.
Como la ira y el odio que acumulo dentro.
Como cuando miro atrás, y recuerdo.
Venga, dímelo, estás celoso como un perro.
Por tu culpa estamos frente a frente bajando la mirada,
pues ya no nos queda nada de qué hablar...
No, no esperes nada en un mundo donde se dan medallas a los militares
por hacer la guerra, y se desprecia a las prostitutas por hacer el amor...
Amar es peligroso.
Y ni de coca hasta arriba soy capaz de quererme, ¿cómo vas a hacerlo tú??
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viernes, abril 22, 2011
viernes, abril 15, 2011
Un whisky solo, gracias.
Pienso que a veces debe repugnarte mi impura mezcla de ideas contradictorias, mi preocupación enfermiza por los que merodean y mi total incapacidad de obedecer a la más mínima orden moral de mi naturaleza. No volvería a pasar por ello. También debes odiar mis cambios de humor, mis contestaciones fuera de contexto, mis tonterías sin venir a cuento, mi extrema madurez respecto a algunos temas, y mi ignorancia hacia otros. Pero es que soy así, no voy a cambiarlo por nadie. Llámame egoísta.
miércoles, marzo 23, 2011
Evádeme.
Me gusta la soledad, mirar cada pequeño detalle, cada pequeña persona, y caminar, sobre todo caminar... Cuando tengo que hacer tiempo mientras supuestamente estoy en la universidad es cuando más disfruto de estas cuatro cosas.
Me gusta evadirme en las calles de esta puta ciudad, no sé, me inunda hasta tal punto, que dejo de ser yo por momentos... A veces es como si nublara mi mente y me hiciera olvidar.
Me gusta evadirme en las calles de esta puta ciudad, no sé, me inunda hasta tal punto, que dejo de ser yo por momentos... A veces es como si nublara mi mente y me hiciera olvidar.
lunes, marzo 14, 2011
Le importaba poco lo que pensaran de ella.
Siempre llevaba una mini botella de plata grabada con Jack Daniel's dentro, tenía tendencias alcohólicas en momentos de depresión... Dicen, que ahogaba sus penas con un poco de María en sus pulmones. Y que cuando sentía que su cerebro no podía más, se ponía los cascos, ponía música a todo volumen, y empezaba a bailar. En cualquier bareto, en cualquier ciudad, en cualquier lugar.
martes, marzo 08, 2011
Ella, yo.
Ésta es la historia de la chica del autobús.
Se sentaba en contra del movimiento, nunca miraba a nadie, no se detenía en los pequeños detalles y odiaba las grandes sorpresas... Estaba tan rota, que sus ojos intentaban perderse por los cristales. Intentaba encontrar algo en lo que fijar su atención para que no le devorara la conciencia. Pero tan solo se perdía en la nada, y es que nada era todo lo que le importaba... O eso quería creer.
Siempre iba con prisas. Apretaba tantas veces el botón de bajada que parecía que suplicara con el corazón en la mano. Sus ojos humedecidos querían huir para así empezar de nuevo. Y es que, ¿quién no a querido que eso ocurra alguna vez? ...
Supongo que en el fondo la entiendo.
domingo, marzo 06, 2011
La realidad es que sin ti, mi alma vuela.
Cada noche, salía al balcón a fumar. Allí fuera hacía tanto frío que podía tirarme horas y horas dejando que el viento helara mis pensamientos; Era mi técnica favorita para evadirme del análisis ajeno que tendía a lapidarme muy a menudo. Luego, cuando volvía a entrar al salón, cogía mi cámara, las llaves, y daba una vuelta. La playa era mi sitio favorito, podría tumbarme mirando la luna durante meses, pero que no amaneciera nunca. Entonces, me dedicaba a hacerle fotos a las constelaciones...
Después, volvía a casa y me dirigía hacia él. Siempre le daba un beso en la frente, y él se levantaba a traerme un tazón de cereales. Se sentaba detrás mío, para que me pusiera encima, y así observar más detalladamente los lunares de mi espalda. No sabía nunca qué hacía cuando me iba, tampoco preguntaba. Pero supongo, que le gustaba el misterio que sostienen mis pasos.
miércoles, febrero 23, 2011
Hoy voy a contarte algo...
No sé ni cocinar, ni cantar, ni escuchar, ni dar abrazos. Pero sé incordiar. Yo tan sólo me limito a cerrar los ojos y verlo todo hecho... No me gustan los niños. No sé ni cuidarlos, ni hacerles reír... no los soporto. Nunca tendré hijos. Me da miedo el compromiso.
Soy de las que prefieren los hechos antes que las palabras, aunque una que otra palabra no me vendría mal. No me gusta dar besos si no son verdaderos. Y tampoco llorar en público. Será porque no me gusta que se compadezcan de mi.
Tampoco me gustan las prisas, al fin y al cabo, siempre acabaremos tarde o temprano en el mismo lugar. La vida es corta, pero también intensa.
Tampoco me gustan las prisas, al fin y al cabo, siempre acabaremos tarde o temprano en el mismo lugar. La vida es corta, pero también intensa.
A veces, no hablo con tal de que lo que pueda salir de mi boca sea simple verborrea. Soy también demasiado sincera, aunque con mis padres mienta con facilidad. Y me afecta demasiado lo que me dicen, pero otras, me da igual. Supongo que influye bastante la persona que hable, claro...
En fin, ahora solo quiero escuchar el sonido del viento en la persiana.
No sé, será que me recuerda tiempos mejores.
miércoles, febrero 02, 2011
(5OO) days of Summer.
Producida por Marc Webb.
La voz de Regina Spektor sonando de fondo mientras en la pantalla se muestra una comparación entre “realidad” y “expectativas” hizo que ésta película se colara en lo más profundo de mi alma. Me sentí muy, es más, demasiado identificada con los personajes, con la historia, con todo lo que se plantea en sí. Esto ha hecho que se convierta en una de mis películas favoritas.
Y yo que pensaba que era diferente… si ésta resulta ser la película que define nuestra generación, tan solo soy una más. Soy una más de aquellas personas a las cuáles los títulos y etiquetas en las relaciones sentimentales les desagradan, soy una liberal más… intentando lidiar con lo que quiero y de pronto ya no quiero, con la incertidumbre y las frustraciones de amores que no funcionaron.
Dejando un momento eso de lado, he de decir que la escena de Tom marchándose del departamento después de estar junto a Summer creo que es una de las escenas que más me gustan de la película. La sonrisa pícara de Tom, es genial, por no hablar de el baile de después. Y la personalidad de Summer, sus ideas acerca del amor, eso de no querer ser novia de nadie, su propio mundo, y su pared difícil de atravesar… me hicieron sentir una “Summer más”.
Otro de los aspectos que realmente me identificó fue la manera en que Summer y Tom se conocieron. La historia tuvo su raíz en una coincidencia, en una banda que a ambos les gustaba: The Smiths. Summer tarareó una canción de dicha banda después de ver que Tom estaba oyéndola en sus auriculares. Creo que esa fue la escena de la película que más me llegó, porque desde hace muchos años mis relaciones siempre comienzan por el mismo camino: el de la música. Es una constante cada vez que me fijo en alguien, es casi imposible que me atraiga alguien a quien la música no le atraviese su vida como lo hace en la mía.
Tres aspectos que me identificaron con Tom sucedieron cuando la relación comenzaba a tambalearse: cuando Tom se marcha del departamento de Summer frustrado porque la realidad no ha coincidido con sus expectativas, cuando se monta en el autobús y suena 'esa' canción, y cuando sólo la ve a ella. Qué cierto es que cuando un amor está ausente en nuestras vidas, lo vemos en todas partes.
Otro gran punto a favor es la banda sonora, me pareció muy acorde a cada escena marcando claramente las diferentes etapas de la relación. Y cómo no, la música siguió siendo una constante, por mi querido Ringo Star, el beatle preferido de Summer por pura rebeldía, o la comparación de la pareja con Syd Vicious y Nancy… obviamente: Tom era Nancy.
No voy a negar que el final me decepcionó, hubiese preferido que finalizara cuando Summer se marchaba después de la última conversación en aquel banco del parque... dejándome con la intriga de un después incierto, pero me encantó que la película no repita la típica historia de amor. El retorno de una nueva coincidencia me hizo pensar que mi destino quizás pueda ser repetir y repetir una y otra vez el mismo tipo de historias… pero debido a todas las identificaciones que pude encontrar entre mi vida y muchas escenas de la película, también debo admitir que la disfruté lo suficiente como para quedarme pensando por largo rato en que definitivamente ninguna relación es perfecta y en que definitivamente no existe la persona ideal ni el amor entendido platónicamente.
Pero entonces…
Pero entonces…
[ ¿Cuál es el tipo de amor que existe?
¿Cuál es la forma para que funcione? ]
Dejemos que el destino lo diga.
“Para Tom Hansen ésta fue la noche en la que todo cambió. La pared en la que Summer se escondía. La pared de la distancia, del espacio, de lo casual… esa pared caía lentamente. Aquí estaba Tom. En su mundo. Un lugar que pocos estaban invitados a ver con sus propios ojos. Y aquí estaba Summer, queriéndolo a él y a nadie más. Mientras la escuchaba, Tom se dio cuenta de que esas historias no siempre las contaba. Es algo que tuvo que ganarse. El pudo sentir la pared cayéndose... se preguntaba si alguien más había llegado tan lejos.”
( Modificación de VALÈRIE. )
sábado, enero 29, 2011
¿Amor? ríete de eso.
Con las puntas abiertas no sabemos caminar, ni hablar, ni mostrar sentimientos. Los clips del pelo desaparecen en cuanto no te das cuenta, se parecen a ti. Te dije que me llevaras contigo si te tenías que ir y no lo has hecho, nunca haces nada de lo que te pido. Estás a punto de caducar en mi vida, tendré que tirarte a la basura, como a todos los demás. Ahorro fuerzas para ponerme bonita y tú ni siquiera me miras. Me he prostituido tres veces en los últimos veintidós minutos y he hecho trece integrales (¿quién dijo que tal numero daba mala suerte?). ¡Menudas pamplinas! - dijo alguien - ya ni sé quién articuló semejantes palabras. ¿Algún día te volverás? ¿Te volverás de cara y me hablarás como si nada? Me echo de menos, pero más echo de menos quererte. Para que sepas, esto no es una carta de amor, no nos equivoquemos. Seamos realistas. Riamos. Lloremos. Bromeemos. Leamos estos fragmentos con neuronas muertas a causa del alcohol. ¡Que se mueran los mediocres! Perdamos lo inconsciente. Bañémonos en el mar una fría noche de invierno. 'Qué guapo estás hoy, qué bien te queda esa ropa, me encanta tu pelo'. Todo mentiras. ¿Dónde estarán los besos? Se los han quedado las flores. Creo que me voy a pintar las uñas en el tejado. Los colores de mis uñas están perdiendo su esencia, y los fluorescentes no sirven para estudiar. Tengo que decir algo y me da miedo. Creo que mi marido se está enamorando de mí. Pero eso solo ocurriría si tuviese marido. Hay problemas dentro de las legumbres, creo que tienen sentimientos. En fin, tengo cuatrocientos ochenta y cuatro hijos dentro de la barriga y uno se siente marginado. Menudos hijos de puta, los demás. Creo que ese es el motivo por el cual nunca tendré hijos. He dicho.
lunes, enero 24, 2011
Llamadme S.
Tengo dieciocho años, y de pequeña me escondía debajo de las sábanas a leer libros. Solía escuchar los vinilos de mi padre y mirarle cuando tocaba la guitarra. Hoy día, podría decir que soy insoportable, torpe, y tímida. Hablo a base de ironías. No se me da bien casi nada, como por ejemplo cocinar, pero aún así me gusta intentarlo una y otra vez, no me cansa equivocarme. No sé ordenar mi habitación, pero si esconderlo todo en el armario. No soporto ver a mis padres pelear, por eso siempre me encierro en mi cuarto con la música alta. No se bailar ni cantar, aunque cante siempre en la ducha. Tampoco se escuchar a todas las personas, casi nadie consigue ese privilegio. Hablo poco, a veces nada. Me gusta reírme, incluso me río cuando estoy nerviosa. Soy egoísta y algo celosa. Podría matar a alguien si se interpusiera entre nuestros ojos. También me gusta exagerar demasiado las cosas. No borro los momentos malos, son los que se me quedan siempre en la cabeza. Replico demasiado y tengo demasiados amigos, pero pocas personas, podría contarlas con los dedos de una mano. Me gusta el agua, me relaja mientras no esté fría. A veces me agobio demasiado con cualquier cosa y me entra asma. Discuto a menudo por tonterías y suelo acumularlo todo. A veces no aguanto más. Ahí es cuando pago todo mi mal genio con lo primero que se me pase por delante. Me gustan muchos, quiero a pocos y amo a menos. Me importa poco la gente que critica o habla mal de los demás, porque lo que sale de sus bocas no me interesa. Solo me interesa mi vida, y la de nadie más. Odio a la gente falsa. Por eso nunca veo la televisión, me parece una perdida de tiempo. Siempre me ha gustado pasear y camino irregularmente mal gracias a la escoliosis que arrastro hace unos años atrás. MUSE es mi pasión. Me encanta la música, diría que es una de mis mayores aficiones. Ahora estoy empezando la universidad, no se qué me depara el futuro, ya se verá. Ahora mismo tengo hambre. Común en mí. Soy una pluma, pero me tiro todo el día comiendo. Me aterroriza el día en que mi metabolismo pueda cambiar. En fin, hoy tengo ganas de ver sus ojos. Fuera hace demasiado frío, hasta aquí en mi habitación lo hace, pero eso no me quita las ganas de salir. Aunque a veces la cama me puede. Febrero está al llegar y eso me pone de los nervios. Veo exámenes por todas partes. He de decir, que mi color preferido es el morado. El color de mis ojos es marrón, con tonos verdes según la luz, ya ni lo sé. Cuando miro al espejo veo tan solo un reflejo con los ojos perfilados de negro. A veces no me entiendo, pero sé lo que digo y lo que pienso, aunque no se lo diga a nadie. En cuanto a relaciones, me agobio con facilidad... Digamos, que como todas las cosas... no soy perfecta.
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